Cómo calcular el costo de flete y reposición en tu ferretería
El flete no es un gasto invisible: es plata que sale de tu margen en cada bolsa de cemento y cada caja de tornillos. Acá te enseñamos a ponerle número.
Hay un error que se repite en casi todas las ferreterías y corralones del país: vender al precio que pagaste en la última factura, sin sumarle lo que te costó traer esa mercadería y lo que te va a costar reponerla. El flete y la reposición no aparecen en ningún cartel del local, pero te comen el margen todos los días. Esta guía es para que dejes de adivinar y empieces a calcular con números.
Es una nota evergreen: las fórmulas valen siempre. Lo único que cambia mes a mes son los valores que metés adentro, y para eso tenés la Data Semanal del diario, que te actualiza el dólar, el combustible y el índice del flete.
Primero, separá dos cosas que no son lo mismo
Mucha confusión arranca acá. Hay dos costos distintos y cada uno se calcula aparte:
- Costo de flete de abastecimiento (entrada): lo que te cuesta traer la mercadería del mayorista o la fábrica a tu depósito. Camión, peaje, descarga, seguro de la carga.
- Costo de flete de reparto (salida): lo que te cuesta llevar el pedido del depósito a la casa o la obra del cliente. Tu camioneta, el combustible, el chofer, el desgaste.
Y por encima de los dos está el costo de reposición: lo que te va a costar volver a comprar hoy lo que acabás de vender, no lo que pagaste cuando lo compraste. En la Argentina, con la inflación y el dólar moviéndose, ese número casi nunca es el de la última factura. Si vendés al precio viejo, estás financiando a tu cliente con tu propio capital de trabajo.
La regla de oro
Tu precio de venta tiene que cubrir el costo de reposición + el flete de entrada + el flete de salida + tu margen. Si dejás afuera cualquiera de los tres primeros, el margen es mentira.
Paso 1: calculá el flete de entrada por unidad
El flete de entrada se prorratea. Pagás un viaje y lo repartís entre todo lo que vino en ese viaje. La cuenta es simple:
- Costo del flete por unidad = costo total del viaje ÷ cantidad de unidades transportadas.
Ejemplo con números. Te traen un pedido grande del corralón mayorista: 200 bolsas de cemento de 50 kg. El flete del camión te sale $90.000 por el viaje (peaje y descarga incluidos). La cuenta:
- $90.000 ÷ 200 bolsas = $450 de flete por bolsa.
- Si la bolsa te costó $9.500 en la factura, tu costo real puesto en depósito es $9.950, no $9.500.
- Sobre $9.500 estabas perdiendo casi un 5% de margen sin darte cuenta.
Acá aparece la primera palanca: cuantas más unidades metés en el mismo viaje, menos flete paga cada una. Si en vez de 200 bolsas traés 300 en el mismo camión, el flete por bolsa baja de $450 a $300. Por eso conviene consolidar pedidos grandes en lugar de pedir de a poco. Cada viaje parcial te encarece la unidad.
Ojo con la mercadería liviana pero voluminosa
El cemento y el hierro pesan, pero ocupan poco. Una caja de caños de PVC o un rollo de membrana pesan poco y ocupan media camioneta. Ahí el flete no se reparte por peso sino por volumen, y el costo por unidad se dispara. Cuando calcules, fijate si el camión se llenó por kilos o por espacio.
Paso 2: calculá el costo real de tu reparto propio
Esta es la cuenta que casi nadie hace y la que más plata esconde. Cuando mandás la camioneta a entregar, no pagás solo la nafta. Pagás todo esto:
- Costo variable por viaje: combustible, desgaste de cubiertas, aceite, el ratito del chofer.
- Costo fijo de la unidad: seguro, patente, VTV, y la amortización (la camioneta pierde valor con cada kilómetro, salga o no salga).
Vamos a la parte variable, que es la que se mueve todos los meses. Para sacar el costo por kilómetro de combustible:
- Tu camioneta hace 9 km por litro de gasoil.
- El gasoil ronda los $2.285 el litro (valor de referencia nacional; chequealo en tu surtidor).
- Costo de combustible por km = $2.285 ÷ 9 = $254 por kilómetro, solo de nafta.
Ahora sumale el desgaste. Una regla de campo razonable es agregar un 40% sobre el combustible para cubrir cubiertas, service y aceite. Eso te deja un costo variable de unos $355 por km. Si a una entrega le metés ida y vuelta de 12 km, el reparto te costó $355 × 12 = $4.260 de bolsillo, sin contar el tiempo del chofer.
¿Esa entrega te conviene?
Si vendiste una caja de tornillos con $3.000 de margen y la entrega te costó $4.260, perdiste plata por hacer el favor. Por eso necesitás un monto mínimo de compra para envío sin cargo. La cuenta es directa:
- Costo de reparto promedio: $4.260.
- Tu margen bruto promedio: digamos 30%.
- Compra mínima para que el envío no te haga perder = $4.260 ÷ 0,30 = $14.200.
Es decir: por debajo de $14.200 de venta, el envío gratis te come toda la ganancia. Ese número tiene que estar escrito en tu mostrador, y se recalcula cuando sube el combustible.
Paso 3: armá tu precio de venta con la reposición adentro
Ya tenés el costo de entrada por unidad y el costo de reparto. Ahora el precio de salón. La fórmula completa para un producto que entregás:
- Precio de venta = (costo de reposición + flete de entrada por unidad) × (1 + margen) + flete de reparto prorrateado.
Ejemplo cerrado con la bolsa de cemento:
- Costo de reposición hoy: $9.800 (subió respecto de la factura vieja de $9.500).
- Flete de entrada por bolsa: $450.
- Costo puesto en depósito: $10.250.
- Con un margen del 30%: $10.250 × 1,30 = $13.325.
- Si la entregás y prorrateás $300 de reparto por bolsa: precio final $13.625.
Si vendías esa bolsa a $12.350 (los $9.500 viejos por 1,30), estabas dejando más de $1.200 por bolsa arriba de la mesa. En 200 bolsas son $240.000 que desaparecieron por no actualizar el costo de reposición ni cargar el flete.
Paso 4: usá el dato propio del diario para no quedarte atrás
Los números de arriba cambian todas las semanas. La gracia de calcular bien es revisar los valores con frecuencia, no una vez al año. Para eso apoyate en las secciones de la Data Semanal:
- El gasoil y la nafta: mirá Combustibles. El reparto se mueve casi en línea con el surtidor. Cuando el gasoil salta, recalculá tu costo por kilómetro y tu monto mínimo de envío el mismo día.
- El flete de larga distancia: seguí El flete y la logística. Ahí ves cuánto subió el costo del autotransporte de cargas, que es lo que te van a trasladar los mayoristas en el próximo pedido de cemento, hierro y cales.
- El dólar: revisá El dólar y la brecha. Las cubiertas, los repuestos y el material rodante tienen componente importado: cuando el dólar se mueve, tu costo de reparto sube con rezago.
- El costo mayorista: el Índice de costos mayoristas del INDEC te anticipa por dónde vienen las listas de fábrica antes de que te lleguen.
- El costo de reposición de tu canasta: el changuito ferretero te muestra cómo se mueven los precios de referencia de la plaza, que es el techo que ve tu cliente.
Errores comunes que te cuestan plata
- Vender al precio de la última factura. En un país con inflación, ese precio ya quedó viejo. Trabajá siempre sobre el costo de reposición.
- Ofrecer envío gratis sin piso de compra. El "envío sin cargo" tiene que tener un mínimo calculado, no inventado.
- No prorratear el flete de entrada. Si el flete del viaje no entra en el costo de la mercadería, lo estás regalando.
- Pedir de a poco. Cada viaje parcial encarece la unidad. Consolidá pedidos grandes cuando el costo de oportunidad lo permita.
- No cobrar el reparto largo. Una entrega a 20 km no puede costar lo mismo que una a 3 km. Armá zonas y precios por zona.
Qué hacer (esta semana)
- Sacá tu costo por kilómetro real con la cuenta del Paso 2 y anotalo. Es la base de todo.
- Definí o actualizá tu monto mínimo de compra para envío sin cargo y pegalo en el mostrador.
- Cargá el flete de entrada prorrateado en el costo de tus diez productos pesados que más rotan (cemento, hierro, cales, membrana, cerámicos).
- Revisá tu lista de precios cada quince días mientras el combustible y el dólar sigan firmes, no cada vez que te acordás.
- Programá los pedidos de mercadería pesada para consolidar viajes y bajar el flete por unidad.
El flete y la reposición no son un detalle contable: son la diferencia entre creer que ganás un 30% y ganarlo de verdad. Ponele número una vez, dejá la fórmula armada, y después solo actualizá los valores con la Data Semanal.